Mi Autobiografía
Mi nombre es Johan Stiven Sanabria Romero. Nací el 8 de abril de 2008, en Bogotá, Colombia, tengo 14 años y soy un estudiante del colegio Liceo Dirigentes de Futuro en Soacha, Cundinamarca.
Mi madre se llama Sandra Milena Romero Fuentes, nacida el 2 de octubre de 1977 (45 años) y mi padre se llama Segundo Rosendo Sanabria Torre, nacido el 6 de mayo de 1960 (62 años). Actualmente vivo con mi madre, mi hermana Danna Jireth Peña Romero de 7 años y mi padrastro Luis Edilberto Peña Cárdenas de 45 años.
Empecé mis estudios a los 3 años en el colegio Liceo Dirigentes del Futuro. La mayor parte de mi educación ha sido en ese colegio, en donde siempre resalté por ser un estudiante con altos promedios académicos y ocupar mayormente el primer puesto en los cuatro periodos del año. Me caracterizo por mi gusto al conocimiento y al aprendizaje y por mi desempeño en las áreas de matemáticas y sociales. Desde muy pequeño he sido muy callado y centrado principalmente en mis estudios y mi educación. Ha lo largo de esos primeros años en el colegio hice varios amigos, pero considero que muy pocos de ellos son verdaderos amigos. He adquirido un pensamiento principalmente filosófico, reflexivo y crítico gracias a un profesor de sociales que me enseñaba en grados cuarto, quinto y sexto. Desde mi opinión, es el mejor profesor que me enseño en esos años, aprendí mucho de él y las bases para adquirir un amor al conocimiento y a la sabiduría, a cuestionarme y criticar con fundamentos el entorno social en el que habito.
Desde séptimo, ya a inicios de la pandemia del COVID-19 (Coronavirus), tuve que permanecer en aislamiento y enfrente muchas situaciones que me llevaron al sedentarismo debido al aislamiento obligatorio en ese período de tiempo. Con el surgimiento de las clases virtuales, al principio de estas, se me dificulto demasiado el uso de esta tecnología, pero con el tiempo, me pude adaptar a esta. Ya ha inicios del año 2022, y el regreso de las clases presenciales, tuve que mudarme a Fusagasugá, Cundinamarca, donde mi núcleo de familia tiene una casa allí desde que tenía dos años. Retorne a mis estudios presenciales en el colegio Fundación Manuel Aya, ya en grado Noveno, donde conocí a muchos compañeros y forje mi mayor amistad con la joven Valentina Ordoñez. Desde entonces, ella ha sido la mejor amiga de toda mi vida entera, y es mi ser más querido. Debido a muchos problemas que enfrentamos en Fusa, el mal transporte, el mal comercio, mercancías muy costosas, tuvimos que regresar a Soacha y al mismo colegio en el que estaba estudiando (Liceo Dirigentes del Futuro) a finales del primer periodo académico, en Semana Santa. Me aceptaron correctamente de nuevo, y renové mis estudios, al principio tuvimos varios inconvenientes con el colegio por no entregarnos los libros que manejan y material académico virtual. Desde ese año, tuve un pensamiento totalmente en contra del sistema educativo que maneja el colegio, por lo costoso de las pensiones y matrículas, la mala calidad del ambiente educativo que nos brindan y a la vez la mala y pésima actitud de los directivos con los estudiantes y acudientes. Nunca había sentido tanto enojo y furia en mi vida, me di cuenta de la importancia del derecho a la educación y como violan ese derecho a cada uno de los 1000 estudiantes del colegio. Desde aquellos días y meses de reflexión y críticas, me he propuesto en cambiar tanto el pensamiento como la sistemática de la institución educativa.


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